Rompiendo lo irrompible


Luego de haber dormido tan solo tres horas, el desesperante bipeo que ya formaba parte de mi vida hace tiempo llegó a mis sensibles oídos, disparando todos mis sistemas y haciéndome lanzarme de la cama como el primer gandul, o al menos esa era la expectativa del fabricante.

Desaliñado, con ojeras, mal aliento y usando los mismos vaqueros con los que me había quedado dormido hacían tan solo tres horas, me arrastré hasta el despertador para terminar con su ritual vespertino de brindarme infelicidad. Extendí la mano como quien no quiere la cosa y lo golpeé hasta que pidió piedad.


Me senté en la cama para organizar mis ideas, y fue allí cuando el desagradable hedor a visceras de conejo llegó a mis narinas. Como habíamos diseccionado uno la noche pasada en el laboratorio, mi hedor matutino a hombre sin bañar, se había impregnado de una forma casi tortuosa con la esencia vital del peculiar lagomorfo.


Le eché un ojo a los libros que yacían deplayaos' a un lado y recargué las fuerzas necesarias para comenzar el día mientras me maldecía a mí mismo por haber elegido estudiar una carrera tan succiona-vidas como medicina.

Mientras me bañaba, repasaba con el elfo de mi cabeza una y otra vez conceptos ligados a la genética y hasta construí un cuadradito de Punnet en la cortina de cristal de la ducha con ayuda del vapor que emanaba el agua casi hirviendo al chocar con la ligeramente más fresca superficie de la ducha.


Llegué a la universidad puntual, estaba más que preparado.Corrí la biblioteca para seguir estudiando, cuando me preguntaron "¿Tiene su carné?", respondí de forma casi instantánea "Cí-goto"... No me di cuenta hasta notar la expresión de la cara del dependiente luego de pasarle el documento requerido.

 Me senté en una mesa y mientras recitaba las principales enfermedades ligadas al cromosoma X, me distraje viendo la lluvia pero siempre enfocado en mi meta. Me sumergí tanto en el asombroso mundo de Mendel, que perdí completamente la noción del tiempo.

Salí corriendo y dando voces hasta el edificio ocho debajo de la lluvia. Mis pies golpeaban rítmicamente la talvia húmeda producto de las finas gotas que caían a una velocidad descomunal en la brea. Tal cual un marinero gritando ‘Izquierda, Derecha, Izquierda, Derecha’ iba yo gritando ‘X, Y, X, Y’ hasta que por fin llegué al edificio.

Subí las escaleras corriendo, casi me resbalo y me rompo la vida pero eso es otro tema. Entré al salón de clases y me senté con mi pose de gladiador y mirada de halcón esperando a que se asentara mi presa para atacar(
es decir,que me entregaran el examen).

La profesora hizo uno que otro ademán de reprocharme por mi tardanza, pero al ver mi cara creo que pensó que ya tenían problemas suficientes en mi casa así que me entregó el examen sin mucho divareo.

Analicé el examen como si se tratara de mi vida, tomé mi lápiz número dos correctamente afilado para la ocasión (Obvio, tiene queser No. 2, es el lápiz de la gente cool según la mayor parte de las series de comedia norteamericanas) y comencé a llenar el examen mientras cantaba bajito un Dembow nemotécnico con el que me había aprendido la mayor parte de la teoría.

Tan pronto como terminé, me levanté ruidosamente, caminé hasta el escritorio de la profesora y estampé el examen contra la mesa enérgicamente mientras gritaba ‘’PRAAAAA, TE ROMPÍ MALDITAAAA’’ lo que aparentemente liberó la tensión entre mis compañeros porque todos se descojonaron a carcajadas, hasta el día de hoy no entiendo porqué.





Las carcajadas no se atenuaron cuando salí bailando la danza de la victoria del salón del clases y cantando la canción Rompe de Daddy Yankee. A decir verdad, hasta al rector que pasaba por el pasillo sonrió al verme emanando felicidad producto de lo que hoy llamo
‘’DescuartizamientoExaminacional’’

Al final solo restó caminar hasta el estacionamiento,  la lluvia ya había disminuido considerablemente hasta quedar siendo un refrescante rocío que disfruté como unganador.

Conduje a casa y le di a mi cuerpo lo que me había estado pidiendo todo el día: Sus merecidas horas de sueño con una sonrisa en la cara, y es que para nadie es secreto que sin duda alguna romper un examen sea fácil o complicado, para un estudiante es una de las mayores alegrías del alma.


Espero estén pasando una semana magnífica. Sé que últimamente la cuenta de @Medicaos en Twitter ha estado algo callada, es que todo el equipo de Medicaos está en parciales pero ya verán como solucionamos eso.

¡Quiero saber todo de ustedes chicos! ¿Cómo la están pasando? ¡Nos vemos la próxima semana! ¿Pueden creer que con este artículo llegamos a nuestro artículo número 50? ¡Es impresionante que un blog tan joven haya superado ya las 17,000visitas y se encuentre al roce de llegar a las 18,000 pero todo ha sido gracias a ustedes, sigan recomendando, sigamos creciendo!


Se despide y los adora en proporciones infernales,
ArielSaint


(**) 10 Oct, update: El artículo en primera instancia salió con una serie de desperfectos a causa de la incompatibilidad del sistema operativo donde fue redactado con la plataforma de Blogger. Ya fue corregido gracias a uno de nuestros lectores que no se pierden... ¡Todos los créditos a John Guzmán, llénenlo de amor! 

10 thoughts on “Rompiendo lo irrompible

  1. Pila de jevi loco xD
    No entendí por qué el uso masivo de NO separar las palabras.

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    1. Porque así la vida es más sabrosa... Elemental mi querido Watson.

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    2. Tenías toda la razón, había un error. Simplemente no nos habíamos percatado...

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    1. Me encanta que te encante, quien quiera que seas :)

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  3. Coño, tu si ere cheposo y la profesora no te quemo?

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    1. No ombe, yo estoy frío. ¿Quién me va a quemar a mí? ;)

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    2. ay, eso suena fogoso

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    3. THAT'S WHAT HE SAAAAAID!!!!

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Saint Domingue, Dominican Republic
18 Años, extrovertido, estudiante de medicina, sin mucho que decir de sí mismo que no sea percibido por otro. Crea un blog para compartir su vida, virtudes, errores y sueños húmedos.
Ariel Saint Santé -. Con la tecnología de Blogger.